domingo, 18 de febrero de 2007

Nenúfar profundo

Todo aquel que deja de aprender es viejo, tenga veinte u ochenta, años. Todo aquel que sigue aprendiendo, sigue siendo joven.

Henry Ford


La hoja se dejaba llevar por la corriente del río. Encontró una roca que la hizo llegar a la orilla. En la orilla había otra planta que la ayudó a llegar a tierra firme. En tierra firme echó su ancla, se secó y murió. EL nenúfar sigue en la superficie, conectado con el fondo a través de su largo tallo. El agua fluye y el nenúfar se alimenta con cada golpe fresco. No es bueno ir tan rápido. Es mejor estar conectados con el fondo, aprendiendo con cada golpe de aire. La hoja lo supo tarde. El nenúfar por ahora no quiere saber de otra vida. Prefiere ésta, y se aferra al fondo.

1 comentario:

Gaiar dijo...

Como el nenúfar... ;)