jueves, 3 de enero de 2008

Para vivir mejor

Ten calma, desacelera el ritmo de tu corazón silenciando tu mente. Afirma tu paso con la visión del futuro.

Encuentra la calma de las montañas.

Rompe la tensión de tus nervios y músculos con la dulce música de los arroyos que viven en tu memoria.

Vive intensamente la paz del sueño.

Aprende a tomar vacaciones de un minuto, al detenerte a mirar una flor, al conversar con un amigo, al contemplar un amanecer o al leer algunas líneas de un buen libro.

Recuerda cada día la fabula de la liebre y la tortuga, para que sepas que vivir más intenso no quiere decir vivir más rápido y que la vida es más que aumentar la velocidad.

Voltea hacia las ramas del roble que florece y comprende que creció grande y fuerte porque creció despacio y bien.

Ten calma, desacelera el paso y echa tus raíces en la buena tierra de lo que realmente vale, para así crecer hacia las estrellas.

Hellen Keller

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Dolores

Todo lo que sucede, sucede por una razón

Gabriel García Márquez


¿Y donde estaba Dios cuando el holocausto? Es lo primero que me viene a la mente cuando leo este tipo de frases. Y ya no hablando de los desmanes que existen en este mundo y que ocurren en masa. Pensando en cosas que ocurren a nivel individual, ¿cual es la razón por la que alguien deba padecer una dura y larga enfermedad? ¿Porqué alguien tiene que vivir buena parte de su vida sumido en un profundo dolor? Hay quien no sabe del dolor, y hay quien se cree que ha sufrido lo suficiente. En cualquier caso se trata de una injusticia de Dios, que nos dice que amemos al prójimo como a nosotros mismos y le trae dolores a quien merece una cosa mejor. Yo amo al prójimo, lo que no se es si amo tanto a Dios.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Destino

Encuéntrate y sé tú mismo; recuerda que no hay nadie como tú.

Dale Carnegie


Y es que el ser uno mismo cuesta tanto, trae tantos problemas... Hace unos meses interrumpí los posts de los Cuentos de Gaia, ¿porqué lo habré hecho? Pues lo hice por la "falta de audiencia"... resulta que con el tiempo el Blog ha llegado a tener más de 100 visitantes diarios, así que hoy decido retomarlo. Y lo retomo con un cuento sobre el destino, ese que vamos hilando y con el que se va conformando la trama de nuestra vida. No es bueno dejarse llevar por los demás, no es así que se debe hilar el destino. Hay que ser uno mismo, y entonces llegará el destino verdadero, el que sea, pero el auténtico.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Libros

Nunca escribo mi nombre en los libros que compro hasta después de haberlos leído, porque sólo entonces puedo llamarlos míos.

Carlo Dossi


Y es que tengo tan pocos libros... Toda la vida no me alcanzaría para leer los que quisiera ya haberme leído. En otros tiempos, hace unos años, descendía por ciertas escaleras mecánicas pensando que en unos pocos meses iba a tener que abandonar aquel paraíso de libertad. Pensé que volvería al libro prestado, que iba de mano en mano y que llegaba a mi después de una larga espera. Pues no regresé, el paraíso sigue a mi alcance, lo que si he desperdiciado el tiempo en otras cosas... aunque nunca el tiempo es perdido... Aun puedo hacerlos míos.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Suicidio abanderado

Una bandera atraviesa los pasos de una montaña. Y desde la ciudad todos la miran preguntándose si la perderán. La bandera se aleja y el silencio se apodera de toda la ciudad. La bandera desaparecía a toda velocidad. Las coronas de los reyes se fundían. Y se sublimaba la sal. Aquel punto a lo lejos retomaba su valía. Pero el azul del cielo se tornaba cada vez más de rojo infernal. El oro desterró a la bandera. Y desde el punto más alto se lanzó hacia el mar. El país se quedó sin tiempo. La cultura dejó de hacer amistad. Lo supieron muy tarde, a la hora de callar. La vista se volvió tinieblas. Y con el paro del tiempo, la inmovilidad. El oro siguió en los bolsillos. Y se vieron enterrar. Terminaba la construcción de los sueños. El último cero repicaba la señal. Y es que bandera no es guerra. Es otra cosa muy difícil de valorar. Bandera somos nosotros. Con aquellos que no tienen paz. Bandera es la bonanza. Bandera es solidaridad. Bandera también es el idioma. Y bandera es el andar. Bandera es sonrisa. Bandera no es negatividad. Bandera es lo que es. Y sin embargo hay desprecio. Hay desdén. Hay egoísmo. Hay superficialidad. Hay doble moral. Hay avaricia. Una bandera sueña con el mar.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Quizás

Se sentía como en una pecera. Inferior a los demás. Incapaz de comunicarse. No sabía que en el mundo habían millones que deseaban el encuentro. No sabía que prácticamente nadie está libre de problemas.
Lo abrumaba su soledad. Sonreía con desgano. Pero intentaba regalarla. Intentaba compartir. Buscando siempre una señal. Mirando alrededor por si en algún rincón aparecía la voz que lo sacara de su martirio.
Su futuro en las nubes. Como una puerta a medio cerrar. Lo veía allá, lejos y gris, y temía que un día lloviera para nunca escampar. Por eso también sonreía al cielo. Aparentando ser feliz. Como diciéndole: No, no lluevas, necesito tiempo.
Pero el sabía que nada se puede hacer cuando el cielo decide. Y es el cielo quien determina cómo y cuánto se llueve. No obstante le regalaba su sonrisa. Pensando que a pesar de su pecera él podía gobernar. Quizás tenga razón. Quizás el cielo le de tiempo a levantar.
Nunca se sabe... quizás, quizás, quizás.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Almas

Y pasamos a la condensación de las almas. Donde las almas solitarias encuentran finalmente a otras afines y se unen definitivamente formando un solo vuelo. Hasta ese momento eran entes sin tiempo que vagaban en el mas profundo desamparo. Hasta ese momento se preguntaban el porqué de su aparente castigo. No comprendían su condena al invierno. Les tocaba ir de sitio en sitio experimentando la peor de las dimensiones. Pero afortunadamente llegó el día del encuentro. Ese día se acabaron las preguntas. Comprendieron que solo habían vivido un período de aprendizaje. Ya no necesitaban respuestas. Encuentro y condensación dieron lugar a una nueva apariencia. A partir de ese momento observaban a las otras, que parecían tan vitales, y en realidad eran moribundas. El amparo de estas almas era solo en apariencias. Y la supuesta primavera en realidad era de hojas muertas. Esas almas tan felices y tan llenas de pobreza. Esas que no miraban a aquellas otras almas en pena. Que creían que alimentaban a sus crías siempre sedientas. Y se alejaban del mundo porque lo suyo solo eran las cosas buenas. Pobres almas aparentes que viven en noche eterna. Vivan aquellas almas que sufren mientras esperan.