Madre, en tu día
no dejamos de mandarte nuestro amor.
Madre, en tu
día
Con las vidas construimos tu canción.
Madre, que tu
nostalgia se vuelva el odio más feroz.
Madre, necesitamos de tu
arroz.
Madre, ya no estés triste, la primavera volverá,
Madre, con la
palabra libertad.
Madre, los que no estemos par cantarte esta
canción,
Madre, recuerda que fue por tu amor.
Madre, en tu
día,
madre patria, y madre revolución,
Madre, en tu día,
tus muchachos
barren minas de Hai Fon.
Silvio Rodríguez
jueves, 26 de octubre de 2006
Madre
martes, 24 de octubre de 2006
Como esperando abril
Mucho más
allá de mi ventana,
las nubes de la mañana
son
una flor
que le ha nacido a un tren.
Un reloj
se transforma en cangrejo
y la capa de un viejo
da
con una tempestad de comején.
Mucho más
allá de mi ventana
algodones jugaban
a ser un jardín
en espera de abril.
Luego entro los ojos
chorreando esa luz de infinito,
y es cuando necesito
un perro, un bastón, una mano, una fe.
Y tú pasas tocando
el frío con suave silencio
y, ciego, te sentencio
a que nombres todo lo que ahora no sé.
Mucho más
allá de mi ventana
mi esperanza jugaba
a una flor,
a un jardín,
como esperando abril.
Silvio Rodríguez
lunes, 23 de octubre de 2006
Lágrimas
No I can't forget this evening
Or your face as you were leaving
But I guess that's just the way
The story goes
Badfinger
Hay momentos en los que resulta imposible intentar la inspiración. Cuando la sed es tanta que no la pueden saciar infinitos oasis. Es cuando te das cuenta de tu necesidad de crecer, de perdonar, de comprender. Es la oportunidad que te da la vida para apreciar lo que tienes, por pequeño que te parezca. Es el momento de tener la seguridad de que la vida hay que vivirla sin detenerse un segundo para quejarse, pues el solo hecho de tenerla es el mas maravilloso de los regalos. Es la señal de que hay algo que nos une a ti y a mi, a nosotros. A todos.
domingo, 22 de octubre de 2006
Cuando ya no estás
sábado, 21 de octubre de 2006
Sendero
viernes, 20 de octubre de 2006
Me veo claramente
Me veo claramente
mascando un pedazo de hierba mojada.
Me veo claramente muy sucio y feliz.
Me veo descubriendo
descalzo un buen río de plantas ahogadas.
Me veo claramente lejano de aquí.
Me veo claramente
haciendo preguntas que ya conocía
con indiferencia ante el "ya crecerás".
Me veo claramente tan aventurero,
hecho un asesino de azúcar y pan.
Me veo claramente si miro detrás.
Me veo claramente
en la mano una noche, lugar de aprenderme
con miedo y paciencia lo que era el amor.
Me veo apretado al calor de unas piernas,
tragando del aire
un planeta tras otro, bañado en sudor.
Me veo semialzado
en la luz de esa hora, riéndole al techo,
riéndole a ella, riéndome a mí.
Me veo claramente tan digno de amantes
y breves países de felicidad.
Me veo claramente,
me veo claramente si miro detrás.
Me veo claramente
marchando a campañas de guerra entre todos
y yendo a otras guerras privadas también.
Me veo claramente
la primera noche con una guitarra
tan pálidamente como cuando fue la primera mujer.
Me veo tan atento a los ruidos internos
feliz tristemente
queriendo de veras ser mucho mejor.
Me veo claramente
buscando palabras que sepan dar vida y dar muerte al amor
me veo claramente
me veo si miro a mi alrededor.
Silvio Rodríguez
jueves, 19 de octubre de 2006
El dulce abismo
Amada,
supón que me voy lejos
tan lejos que olvidaré mi nombre.
Amada,
quizás soy otro hombre
más alto y menos viejo
que espera
por sí mismo allá lejos,
allá trepando el dulce abismo.
Amada,
supón que no hay remedio,
remedio es todo lo que intento.
Amada,
toma este pensamiento
colócalo en el centro de todo el egoísmo
y ve
que no hay ausencia para el dulce abismo.
Amada,
supón que en el
olvido
la noche me deja prisionero.
Amada,
habrá un lucero nuevo
que no estará vencido de luz y de optimismo
y habrá un sinfín latente
bajo el dulce abismo.
Amada,
la claridad me cerca.
Yo parto, tu
guardarás el huerto.
Amada,
regresaré despierto
otra mañana terca de
música y lirismo,
regresaré del sol que alumbra el dulce abismo.
Silvio Rodríguez